Mantenimiento del pavimento interior

  •  Para el buen mantenimiento del parquet aconsejamos los productos de la casa Bona especializados en suelos de madera y laminados.
  •  Es muy importante acondicionar la entrada con un felpudo áspero para sacar la tierra y partículas gruesas del calzado, evitando de esa forma que pasen al suelo del parquet.
  •  En los días de lluvia deber proveerse adicionalmente de un felpudo textil que recoja la humedad de zapatos, paraguas, etc. o en su defecto secarlos cuanto antes con una mopa o balleta.
  •  Para la limpieza diaria se debe disponer de una escoba suave o aspirador con cepillo para eliminar los residuos sólidos. Una vez eliminados estos se procederá al fregado superficial utilizando una fregona con agua con algún detergente neutro exclusiva para este fin con el mocho muy escurrido y cambiando el agua a menudo para evitar que el agua sucia pueda dejar marcas oscuras en las juntas del pavimento, especialmente cuando este es de tonalidad clara. La humedad residual sobre la superficie debe ser eliminada mediante una mopa seca para evitar el empañado de la superficie que contribuiría a la acumulación de una pátina de suciedad. ¡Es muy importante que el agua utilizada en la limpieza no penetre entre la juntas de la madera para evitar hinchazones y deformaciones irreversibles que obligarían a la sustitución de las lamas afectadas!
  • Mantener un cierto equilibrio higrométrico que en la zona costero-catalana está comprendido entre el 55 y el 65% de humedad relativa, contribuirá a la estabilidad del pavimento evitando las juntas excesivas entre piezas contiguas típicas de los ambientes muy secos o las hinchazones y deformaciones habituales de los muy húmedos. Cuando los ambientes son muy extremos se deben corregir con medios auxiliares humidificando los ambientes secos y deshumidificando los muy húmedos restableciendo el equilibrio higrométrico tan necesario no solo para el parquet sino para las personas, especialmente niños y ancianos, así como para las plantas y animales. Todo el mundo conoce los efectos de una humedad prolongada, pero no resultan menos dañinos los de la sequedad con sus efectos de estrés, electricidad estática, resecamiento de mucosas, etc. Se debe cuidar este fenómeno en épocas de invierno con calefacción de aire o de radiadores sin aporte de humedad. La madera es un elemento vivo que equilibra su humedad con el medio ambiente que le rodea, cediendo humedad cuando este es seco y tomándola cuando es húmedo en un flujo continuo que afecta a sus dimensiones que merman cuando cede humedad y aumentan cuando la toman.
  • Deben colocarse elementos de protección del suelo en los muebles y en las patas de las sillas, de modo que eviten marcas y rayadas. Las ruedas de las sillas y los zapatos en puestos de trabajo y estudio conllevan un mayor desgaste de los suelos. Deben utilizarse planchas de policarbonato o plástico para una protección localizada. Deben evitarse ruedas metálicas, tipo piano, que marcan la madera dejando huellas muy profundas.
  • Se deben evitar los abrillantados superfluos a base de siliconas y ceras, pues resultan muy efímeros y a medio plazo producen una pátina que solo se podrá corregir mediante un decapado de la superficie. Resulta mucho más eficaz recurrir a la limpieza adecuada de la superficie de barniz y estratificado que salvo accidentes poseen suficiente dureza ante la abrasión diaria y resisten en perfecto estado durante largo tiempo. Solo en el tramo final de la vida útil de la superficie cuando esta está muy deteriorada se pueden recurrir a estos tratamientos superficiales como tránsito hasta una restauración o sustitución del pavimento.

Comments are closed.

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!